Abraham Vanegas

La música cada vez mas aporta no solo emociones al escucharsele de acuerdo al ritmo. interés de cada de acuerdo a sus arreglos, sino que ya se ha incorporado en favor de la salud, muchos son los médicos que la han cosiderado com,o teapia y loe beneficios han sido grandes .

Se sabe, como lo ha señálado Clive Robbins,nadie puede ser completamente indiferente al poderoso y magnético influjo de la música . Robbins, es uno de los musicoterapeutas más relevantes del mundo, cocreador del abordaje terapéutico Nordoff-Robbins, que plantea que todas las personas, incluso las más discapacitadas, poseen una sensibilidad musical que puede ser utilizada para estimular su crecimiento y desarrollo.

Nos indica Sebatían Ríos, que Rpbbins le dijo al diario la Nación de Buenos Aires, que  la música es enormemente versátil como medio de terapia, pues actúa en niveles muy distintos. Puede trabajar físicamente, puede trabajar sobre lo cognitivo, a través de las emociones, puede establecer un diálogo interactivo, hacernos mover, puede hacernos pensar.

Agrega Ríos, que si bien su aplicación es conocida en niños con necesidades especiales, en geriatría y en psiquiatría, ha crecido su uso en el área médica en todo el mundo, y actualmente reciben servicios de musicoterapia desde bebes prematuros hasta adultos mayores, pasando por niños y adultos con diferentes diagnósticos", comentó la licenciada Marcela Lichtensztejn, jefa del Servicio de Musicoterapia del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco), que organizó el simposio.

"Tratamientos para el dolor, oncología, neonatología, maternidad, recuperación posquirúrgica, rehabilitación neurológica y la lista sigue. Incluso se utilizan los beneficios de la música para reducir dosis de anestesia o para ofrecer estimulación y calidad de vida a personas en estado de coma", completó Lichtensztejn.

El abordaje terapéutico desarrollado por Robbins junto con su colega, el pianista Paul Nordoff, propone un papel activo para el paciente: el musicoterapeuta no hace música para el paciente, sino con el paciente. Y no hace falta saber nada de música para verse beneficiado con su enorme potencial terapéutico. "El tipo de trabajo que hacemos es llamado «musicoterapia creativa», porque está basado mayormente en la improvisación", explicó Robbins.

Agrega en su artículo Ríos, que detrás de la creatividad artística que utiliza como herramienta de trabajo el abordaje Nordoff-Robbins, se encuentra una sólida base científica con años de investigación financiados por el Departamento de Salud de los Estados Unidos, que dieron como resultado un método para la planificación del tratamiento, pero también para la investigación clínica en musicoterapia.

"Cada sesión debe ser grabada, y luego debe ser analizada cuidadosamente, antes de plantear la siguiente sesión. Lo importante es tener la libertad para improvisar, pero luego el tiempo para observar lo que uno ha hecho, y hasta dónde el niño [el paciente] ha llegado -dijo Robbins-. Lo que hacemos es utilizar la improvisación musical como una especie de radar que nos permite ver dónde se encuentran las respuestas y qué se puede hacer con ellas."

Concretamente, no cabe la menor duda, que la música ha vendido dando grandes alcances en musicoterapia . En la musicoterapia se hace un uso dosificado de la música en tratamientos rehabilitadores de niños y adultos que padezcan de trastornos físicos, emocionales o mentales. Su efecto sanador obedece en primer lugar a la influencia que tienen los sonidos sobre el hombre, lo que origina diversas formas de relación con el ambiente o entre las personas.

 No olvide como  nos los recuerda Alcione, que en las concepciones filosóficas que se derivan de las cosmogonías persa e hindú, el universo había sido creado de una substancia acústica. Se produjo un sonido inicial que, al emerger del abismo, primero se hizo luz y luego, poco a poco, parte de esa luz se volvió materia. Esta materialización nunca fue total, pues cada cosa material continuaba conservando algo de esa substancia sonora de la que fue creada.

Los primeros babilonios y los griegos antiguos relacionaron el sonido con el cosmos, a través de una concepción matemática de las vibraciones acústicas vinculadas con los números y la astrología. Los filósofos pitagóricos concebían las escalas musicales como un elemento estructural del cosmos. También creían que aunque el sonido existía como un elemento natural en el universo, podía no ser perceptible a los oídos del hombre. Llamaban «armonía de las esferas» a los sonidos inaudibles producidos por los movimientos de los cuerpos celestes. Estos sonidos expresaban la armonía matemática del cosmos.

*fuente: Diario la Nación, Buenos Aires